Una cuestión de estilo

Ropa que cae en el punto justo, una pizca de desenfado, una elegancia sin esfuerzo, el atrevimiento de los mix & match, todo esto conforma el ADN de Comptoir des Cotonniers.
Cada temporada, un dressing afianzado por completo en la época. Prendas que se desmarcan por su estilo peculiar, que combinan entre ellas con un estilo casual, a diario...
Su doctrina sigue siendo la misma: la elegancia fácil que transmite unos conocimientos precisos una calidad absoluta de detalles que impresionan.
Sí, las líneas puras pueden ser cálidas. La feminidad, reinventada. Y nuestro estilo, nacido para durar siempre.

#nodesignfordesign

Comptoir des Cotonniers is evoluciona.

¿Por qué? Porque el mundo cambia, porque nuestra visión de la moda cambia, porque todo cambia...
Comptoir des Cotonniers se compromete a producir menos, mejor, y a un precio mejor.



DISEÑO

«menos es más»
Nos centramos en las prendas esenciales de un guardarropa y en nuestros
productos icónicos, como el jersey de rayas Maddy, el pantalón Marguerite o el trench Catherine.
Nuestro objetivo es la evidencia del estilo y la coherencia de las propuestas,
con el fin de que cada una pueda realizar sus propios mix&match todos los días.
A partir de este otoño-invierno 21, nuestra colección se reajusta
porque producir menos, es también un signo de responsabilidad.



CALIDAD

de valores y una responsabilidad
Compromisos concretos: mejorar sin cesar la calidad de los productos,
teniendo presente la sostenibilidad y alcanzar el 100 % de materias de origen responsable en 2025.
A partir de esta temporada, mas de 30% de la colección utiliza materias
responsables y trazables en el plano medioambiental y social.



PRECIO

revisado hasta el precio justo
El objetivo es ofrecer los mejores precios sin arriesgar la calidad.
Nosotras estamos orgullosas de lo que hacemos, y queremos compartirlo contigo.
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¿Quién es #nous ?
¡#nous somos una multitud!

Ante todo, mujeres, pero también madres, esposas, hijas, amantes, hermanas, estudiantes, presidentas, pioneras, tímidas o vanguardistas. ... ¡Tenemos todas las edades, todos los orígenes y todas las ambiciones!
Pero nos unen una infinidad de sueños. Cada una de #nous quiere hacer avanzar el mundo. Con nuestros deseos tan grandes como el cielo, nuestros fallos tanto como nuestras fortalezas, nuestras risas, nuestras debilidades y nuestra voluntad de hierro.
#nous representamos a la mayoría de la humanidad. Una humanidad agitada pero optimista, como nuestras existencias en 2021. #nous queremos la felicidad y reclamamos nuestro lugar en el mundo. Sin trabas. Y con alegría.

Quién es
Nathalie Marchal

Nathalie Marchal, ¿de dónde viene?
Soy parisina. Vengo de una familia de clase media, muy alejada del mundo de la moda. Mi madre era poco coqueta pero leía la prensa femenina. Mi interés por la moda nació al recorrer las páginas de Elle y de Marie Claire: descubrí entonces el poder de expresar un estilo a través de las imágenes. Hacia los 10-12 años, hojeaba también Jours de France en el dentista. ¡La página de las Parisiennes de Kiraz, era fantástica! Mostraba chicas atrevidas, liberadas, a la última –aunque fuera de manera confusa en la época, yo me daba cuenta.
¿Cuáles fueron las grandes líneas de su recorrido en la moda?

Entré en ESMOD, luego conseguí unas prácticas en la revista Marie Claire bis, la referencia en los años 1980. Queríamos a toda costa mostrar a mujeres que hacían cosas, que no eran simples percheros. Me convertí en redactora de moda/estilista de fotos, y me quedé diez años. Después, tras un paso por Vogue, multipliqué las experiencias en prensa, consultoría para marcas y publicidad. Durante siete años, en especial, trabajé para el suplemento de moda Technikart Mademoiselle. Apostábamos por trabajar con personas dotadas de una belleza particular, no necesariamente modelos.
¿Referencias musicales que siempre recuerda?
En primer lugar, Patti Smith. La descubrí a los doce años, por un novio mayor que yo. Era muy diferente de lo que yo veía en la tele: con su cabello despeinado y sus camisas masculinas... ¡Nada que ver con el perfecto peinado de Sylvie Vartan!

David Bowie y especialmente, Lou Reed. Su voz y su universo me llevaban lejos, a Nueva York post Beatnik que me sacaba de mi vida diaria. En la funda del álbum Transformer, está maquillado como una chica. Él y Patti Smith tienen en común la androginia, una manera de ser que no se deja encerrar en un género. Yo misma, no me veo como una mujer, sino como un ser vivo.

Le gusta la androginia pero no tiene nada en contra del romanticismo de un vestido fruncido de flores...
No me molesta ser una mujer, siempre que no me reduzcan solo a eso. Siendo adolescente, llevaba vestidos fruncidos. Los anuncios de Cacharel por Sarah Moon y la estética de David Hamilton me han marcado mucho. La ropa antigua, los tops lenceros, las enaguas, los sombreros de paja desgastados, halos de luz... Pensaba que la vida de verdad se parecía a eso.
¿Qué películas le inspiran?
Aprecio mucho el estilo de algunas mujeres de las películas francesas de los años 1970: las de Claude Sautet, de Jacques Doillon (Dominique Laffin en La femme qui pleure), Marianne Faithfull en La motocyclette. Me gusta también la sencillez y lo natural de las protagonistas de Rohmer. Llevan cazadoras, jeans, botas, son chicas liberadas. Más tarde, las mujeres han sido caracterizadas a menudo con un cliché de feminidad.
¿Cómo empieza una nueva colección?
Parto del uso. El desencadenante es un momento visto o vivido en mi vida diaria: una manera de atar el pantalón, vista en un transeúnte, una conversación con amigos o un gesto captado que voy a querer promover. Busco la simbiosis entre el cuerpo, la ropa y el movimiento. Me identifico también con una imagen de vida ideal, soñada. Cuando miro un conjunto en un perchero, me imagino qué situaciones me gustaría vivir dentro de él.
¿Cómo trabaja con su equipo?
Mi objetivo es hacerle comprender lo que tengo en la cabeza, lo que no es visible. Para eso, doy pistas a cada una, herramientas para que se apoderen por su parte de las imágenes y de las historias que tengo dentro de mí.
Vuelve con frecuencia a las prendas de trabajo. ¿Por qué?
Hay mucha nobleza en las prendas de trabajo. Las más modestas me atraen más que la ropa lujosa. Se nota un orgullo y un sentido de gremio. Tienen una función: están hechas para ayudar a la persona que las lleva a cumplir una tarea. No para estar en primer plano. Esta practicidad las hace bonitas.
¿Qué desea ofrecer a la clienta de Comptoir des Cotonniers, temporada tras temporada?
La posibilidad de ser ella misma. No me gusta que las personas desparezcan detrás de algo que se ha plantado en ellas, ya se trate de una prenda, del color de la piel, de una imagen de marca o de un género. Con nuestra marca, sabe que no estará ni disfrazada ni demasiado vestida.
¿Con sus prendas esenciales?
Sí. Tengo mucha ropa... y siempre voy vestida igual. Pero como me había dicho un día Claude Brouet, directora de moda en Marie Claire, «aunque un trenchcoat sea atemporal, nunca se trata del mismo». Toda la sutileza de lo esencial parte de esta conclusión. Me gusta tener una misma prenda en varios ejemplares, con pequeñas diferencias. En nuestras colecciones, se encuentra este espíritu: seguimos perfeccionando, al tiempo que queremos crear una moda que tenga una identidad. Esto implica cuestionarse permanentemente para encontrar el justo equilibrio entre constancia y cambio.

Las prendas icónicas

Nombre: SIBYLLE
Quién es: la más femenina de las camisas de hombre
Características: Sibylle es de seda con el revés de satén. ¡Y eso lo cambia todo! Recta, cuello clásico, longitud ideal, camisa imprescindible inspirada en el vestuario masculino pero decididamente femenina. La elegancia con toda sencillez.
El detalle de más: la caricia del revés de satén sobre la piel

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Nombre: MADDY
Quién es: el jersey de rayas
Características: Maddy es un jersey de punto milano 100 % lana con corte ajustado y absolutamente cómodo. Sus tres botones en el hombro se abren para mostrar el hombro: ¡sexy y chic!
El detalle de más: la originalidad del color de sus rayas cada temporada

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Nombre: YVONNE
Quién es: el pantalón amplio de pinzas
Características: talle alto, pierna fluida, pliegues planos que aportan elegancia atemporal y una silueta impecable.
El detalle de más: su suave volumen sean cuales sean los tejidos en los que se presenta

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Nombre: MARGUERITE
Quién es: el pantalón cigarette
Características: talle ni alto ni bajo, pierna estilizada y longitud por encima del tobillo. Marguerite es versátil: es cool o sofisticado según el humor de quien lo lleve. Se puede contar con él temporada tras temporada.
El detalle de más: su cintura elástica en ciertos modelos para una comodidad asegurada

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Nombre: CATHERINE
Quién es: el trench perfecto
Características: canesú, cuello con solapa cerrado con un corchete, trabillas en los hombros, puños con tira... No le falta ningún detalle. ¡Un estilo de locura!
El detalle de más: un nuevo color irresistible cada temporada

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CUIDARNOS A #NOUS Y AL PLANETA

El Desarrollo Sostenible en Comptoir des Cotonniers:
una evidencia en 3 puntos

Hecho para durar

Desde el principio, es nuestro ADN: «Hecho para durar».
Comptoir des Cotonniers, alejada de la «fast fashion», siempre ha dado preferencia a colecciones atemporales. Que se dirigen a todas las mujeres. A todas las generaciones.
Cuando Comptoir des Cotonniers promete «una ropa para toda la vida», es verdad. Pero hasta entonces, por modestia, no habíamos contado realmente todo lo que hacíamos bien.
Hoy, el mundo cambia. ¿Quién se atrevería a soltar: la ecorresponsabilidad no es sexy? A decir verdad, es vital. La toma de conciencia es mundial. Y por nuestra parte, el compromiso es máximo. Con un objetivo prioritario: reducir nuestra huella. Fabricar productos que cuiden de sí mismos, preocupados por nuestro planeta y por las mujeres y hombres que los elaboran.
Y cuidado: ¡ser «green» ya no quiere decir nada! El sentido de la palabra de tanto usarse se ha degradado. Sobre todo, es inexacto: por la mañana, en cuanto ponemos el pie en el suelo, dejamos un impacto en el planeta.
¿Qué podemos hacer para reducirlo?
En Comptoir des Cotonniers, que pertenece al grupo japonés Fast Retailing, nuestra responsabilidad, social y medioambiental, se presenta en varios ejes.

HUMANO

Los derechos humanos,
porque nuestros socios y
colaboradores bien lo valen.

*Libertad, igualdad, fraternidad... ¡Pero también paridad y diversidad! Acompañamos a nuestros empleados con una voluntad cada vez mayor de que sus perfiles reflejen la Francia de hoy. Y con nosotros, una carrera no es camino de rosas: son primordiales el desarrollo de los talentos y la formación profesional.
*En cuanto a nuestros colaboradores, hemos seleccionado fábricas que respetan nuestra carta social basada como mínimo en los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de las Naciones Unidas. Nuestro nivel de exigencia en este campo es uno de los más elevados del sector. Y vamos aún más allá: ONG independientes auditan igualmente estas fábricas con total transparencia.

PLANETA

Respeto del planeta,
porque ya era hora

*El compromiso principal es fabricar un producto hecho para durar. Si no, ¿qué sentido tiene? ¿Llevar a las consumidoras a comprar sin parar? No en nuestro caso.
*La elección de las fibras es decisivo: más del 80 % de las utilizadas por Comptoir des Cotonniers son naturales y renovables (algodón, lana, lino). Más tarde en 2025, queremos que el 100 % del algodón, de la lana, de las fibras de celulosa (viscosa) y sintéticas (poliéster) que utilizamos tengan un origen responsable.
*El momento en el que la ropa tiene un mayor impacto sobre el planeta es al principio de su ciclo de vida (producción de fibras, por ejemplo). Pero, ¿sabes que aproximadamente el 40 % de su huella de carbono (para unos jeans, por ejemplo) se genera durante su «vida real» en las consumidoras? ¿Por qué? Porque con frecuencia, una prenda está demasiado lavada, o mal lavada... Dicho de otro modo: ¡lo mejor es el enemigo del bien! En 2021, te diremos todo para que la limpieza sea más responsable.

COMUNIDAD

La comunidad de las
consumidoras,
porque estamos
todas conectadas

*Hablar a todas las mujeres, de todos los orígenes... A las madres, a las hijas, a las delgadas, a las más rellenitas... Eso forma parte igualmente de nuestra identidad, desde nuestros orígenes.
*¿Cómo demostrar nuestro amor por ti? Ofreciéndote ropa siempre de calidad. Cada año, expertos analizan nuestras prendas defectuosas rigurosamente – diagnóstico + soluciones. Porque nuestro objetivo es: cero defectos.
*El upcycling, es algo primordial. Y la solidaridad, también. Junto con las asociaciones Le Relais y Tissons La Solidarité, trabajamos desde hace años para aportar ayuda a personas en situación de precariedad, social y/o económica.

Nuestras necesidades

Nuestro nivel de exigencia en cuanto a la calidad es uno de los más elevados en el sector de la moda. Desde la elección de las fibras a los acabados, pasando por el tejido, los tintes o el montaje de la ropa, hemos seleccionado las mejores fábricas textiles en Europa, en Turquía, en China y otros países de Asia.
Estas fábricas, además, deben mostrar su excelencia en los ámbitos siguientes: respeto de los derechos del hombre a través de la aprobación del código de conducta de nuestro grupo, innovación, calidad y capacidad para desarrollar materiales responsables. Pero nosotros vamos más allá todavía. Además de que nuestra producción está controlada ininterrumpidamente por nuestros equipos para asegurar un nivel de calidad ejemplar, hacemos auditorías en estas fábricas colaboradoras por parte de organismos independientes una o varias veces al año y sin previo aviso, con el objetivo de asegurar el respeto de nuestro código de conducta, y por tanto de nuestras trabajadoras y trabajadores. Asimismo, nuestra colaboración con la Fair Labor Association una ONG de defensa de los derechos del trabajo, nos permite mejorar nuestros procesos de cumplimiento normativo de la fábrica de la manera más transparente posible. La lista de nuestros colaboradores está disponible AQUÍ . Para garantizar la reducción del impacto, trabajamos utilizando el máximo de materiales producidos en la zona en la que fabricamos. Es el caso de China, pero también de Italia, Turquía, Portugal, Francia y España.

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